Lo Que Sabemos

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Estoy incursionando en el mundo de la escritura dramática desde hace algún tiempo y he descubierto que es fácil y difícil a la vez. Tienes una idea, la desarrollas, le metes personajes, la haces historia, la complicas, le quitas lo que no sirve y haces que viva. Sueñas con montarla y verla vivir noche a noche o aunque sea solo una. Y es inevitable que pedazos de tu propia vida queden impregnados en esta nueva vida que has creado y la realidad se comienza a mezclar con la ficción y la ficción, con la realidad.

Pero qué pasa si el ir y venir de la ficción y la realidad se vuelven parte de la historia? Qué pasa si eso mismo es lo que hace la historia? Así nace “Lo Que Sabemos” o ” In On It”, de Daniel Maclvor, puesta en escena del Centro Cultural El Olivar de San Isidro, dirigida por Adrián Galarcep V. y protagonizada por su elenco de a dos: Sergio Gjurinovic y Nicolás Galindo. Estuvo desde setiembre hasta hoy 20 de octubre de 2013, pero te aseguro que sigue viva en la mente de los espectadores.

Con sala llena, fui a la última función por un giro de eventos afortunados y lo disfruté al máximo. La simplicidad del montaje te lleva a ver la profundidad de la historia y la intensidad de la actuación. Así te concentras solo en Sergio y Nicolás, que representaron el mundo interno más de Este que de El Otro, personajes líderes de la obra.

Hubo un momento, bastante pegado al inicio, que me descuadró, pero me gustó tanto la obra, que lo atribuyo a las opciones del director, pues yo lo hubiera hecho diferente, y no a un error. Se trataba de que hasta ese momento, no se había dejado ver un detalle; detalle, pero importante y que era parte de la naturaleza de los personajes y (he aquí el error) se intensifica ligeramente en lo que queda de la obra. Y ese punto de quiebre le quita continuidad a la obra.

Un remolino de saltos en el tiempo y mucha información que retener, me capturaron de tal manera que salí mareado de la función. Pero no fue mareado malo, sino bueno, de sobrecogimiento. La mezcla de emociones, historias, intenciones y Verdad que vi en el escenario son las que sentí de ellos dos, al cien por ciento. Y Verdad.. Dicen que gusta cuando el actor llega a tal punto de interacción indirecta con el público que cambia en variada medida su contar la historia afectado por la audiencia. Justamente por la Verdad que esto supone, que el público vea la Verdad en el momento en que se desarrolla frente a sus ojos. Pero no lo entendía hasta que hoy uno de mis co-espectadores gritó un inocente y sincero “qué buena!” que encandiló a toda la sala en carcajadas que se extendieron hasta Este y El Otro. Porque aunque diría que los actores se ríeron, fueron los mismos personajes que reaccionaron a su público teóricamente invisible. Y eso es bueno. Es más natural que el personaje cambie su comportamiento, y no el actor, pues vemos la vida del personaje.

Las interpretaciones respecto al final te llevan por diferentes caminos y hacen que tu experiencia Desde La Butaca sea tan única como uno mismo. Por eso creo que no podría dar una sinopsis sin spoilers, pero lo intentaré: Este ensaya con El Otro una obra de su creación y discuten sobre las diferentes escenas de la obra que vemos representadas por ellos. A la vez, El Otro trae recuerdos del pasado de ambos que ve impregnados en la historia que están montando y los conoces un poco más. Estos recuerdos abren heridas y luego ellos las cicatrizan. Finalmente, te enteras del recuerdo más importante, el que te saca de cuadro y hace que te cuestiones si todo lo que estuviste viendo los últimos 90 minutos pasó realmente. Qué pena que no puedo recomendarla, por haber ido a la última función, pero si la reponen, no la dejes pasar.

Aplausos para Sergio y Nicolás, por su sensibilidad y versatilidad e intensidad. Aplausos para Adrián por haber visto el poder de esta obra y haberla armado con tanta precisión y destreza.

Cinco Butacas.

Bolognesi En Arica

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En el colegio a mí nunca me enseñaron sobre cívica, ni historia del Perú, al menos no después de la Independencia. Entonces para mí Grau y Bolognesi solo eran avenidas de Barranco. El 7 de junio es el día de la bandera, pero ahí nomás. No es feriado, así que qué importa. No. Sí importa. Algo pasó con algunas personas que hicieron historia y por eso cada Día de algo significa algo.

Alonso Alegría te muestra esta fracción de la Historia peruana a modo de una obra de teatro, escrita y dirigida por él mismo, “Bolognesi En Arica”. Protagonizada por Diego Lombardi, hijo de nuestro compatriota cineasta, estuvo en la Alianza Francesa desde el 7 de junio hasta el 15 de julio de 2013. Cuenta sobre los días entre la Batalla de Tacna y la toma del Morro de Arica. Y uno pensaría que es necesario miles de actores y efectos sobre celuloide (o bits, nowadays), pero Alonso te muestra que ni siquiera es necesaria la escenografía.

La obra duró alrededor de 2:45 horas, incluyendo un largo intermedio, pero la sensación de paso de tiempo disminuyó debido a la intensidad de lo presenciado sobre escena durante toda la obra. Humor, inocencia, determinación, tenacidad, tortura y muerte. Todo eso tiene esta obra, copia fiel a los documentos históricos en los cuales se basó Alonso, los cuales respaldan todos los hechos presentados e incluso los telegramas. Me parece que este detalle es un adicional especial que el público sabe apreciar.

En las dos funciones a las que asistí, más un ensayo previo, la representación cambió mucho. Para bien, claro. Y nótese la evolución de Diego Lombardi, quien en el ensayo (27/05) no me sorprendió, quien en la primera función que vi (30/06) entregó lo justo y quien en la última función (14/07) lo dio todo. Sin embargo, no debo dejar pasar que lo vi muy Diego y poco Bolognesi. Nótese también que Alonso hizo algunos ajustes en la historia (detalles) en el proceso incluso de funciones, pero que completaron el cuadro con una genial pincelada de retoque final.

El hecho de ir a ver una obra de teatro histórica puede sonar aburrido, especialmente si no te gustaba Historia (como a mí), pero después de ver “Bolognesi..” mi visión cambió. Y en qué tiene mérito el dramaturgo si todo lo que cuenta sucedió y sucedió tal como lo cuenta? En hacerlo vivir, en darle la dicción apropiada, en darle la forma aquella que nos mantiene en el borde del colapso nervioso por la conjunción de emociones que sufrimos disfrutamos Desde La Butaca. Muy recomendable. (Estará en el FAEL el 12 y 13 de noviembre. Anda y compra, aunque te sigan que ya no hay entradas!)

Finalmente, cómo dejar pasar el sonado tema del vestuario. Acusaron a Alonso de errar en cuanto al vestuario de Bolognesi, quien viste una casaca de húsar y no su característica. Ahora que recuerdo, todos los personajes vestían lo que era adecuado para ellos y no para la época interna de la historia. Por eso vemos al Almirante More con casaca de cuero tipo Fonzi y al mensajero con un polo rojo con estampado. Fue arbitario. Eso recalca que en el Teatro todo detalle está cuidado.

Aplausos para Vera Castaño, Sergio Cano y Martín Martínez, cuya intensidad me llevó a la compenetración absoluta con sus personajes. Aplausos más.
Aplausos para Alonso también. Punto final porque hay mucho que aplaudirle.

Cinco Butacas.

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